Todo es poco para desear y soñar cuando el cuerpo, alma y corazón están enamorados.

Vivimos y renacemos sin temores, con realidades individuales y sonrisas.

No creo que se pueda amar de esa forma una sola vez, se ama cada día, cada segundo, intenso, leve, a veces se ama odiando y hasta se ama lo que no se siente; a ratos sin nombre, a ratos sin amor.

Podemos pensar que estar solos es el estado ideal, y podemos pensar que mantenernos acompañados nos esquiva del frío de la noche.

En realidad mi mente divaga mucho más que la de mi querida novia; estar, quedarse, parar; querer, poder, deber.

Yo no creé las confusiones entre amor y amistad.

Lo que si he aprendido es que las amigas no se besan y las novias deben evitar ser tan amigas, punto y final.