Mis muy queridas lectoras y lectores, les comunico que esta linda pareja (dispareja) se encuentra oficialmente pensando vivir juntas.

Si, como lo leen.

Y esta vez la propuesta no es mía sino de la persona más reacia en este universo a la palabra “compromiso”

Si ustedes están sorprendidos, imagínense como estoy yo.
Con medio cuerpo saltando de alegría y la otra mitad haciendo cachitos con los dedos para que no “venga la tempestad nuevamente” y sobre todo para que nuestro mundo conspire a favor y las cosas se den en esta vida!, digo, en el menor tiempo posible.

Justamente andaba por los días en que una piensa cuán diferentes somos una de la otra.

Aquí unos ejemplos:

Ella arrastra sus zapatillas con el ánimo de sacarme de quicio (claro que lo niega rotundamente). Yo lo hago dejándola que hable como lorito en feria.

Sus amigos no son mis amigos, ni los míos son los de ella.
Con tres salvedades: el nene, sra. L y don E; y aún entre estos tres personajes las diferencias son notorias.

Yo alargo lo imposible el tiempo de la despedida, ella dice tranquilamente: “mañana nos volveremos a ver”.

Yo y mis excusas, ella y sus responsabilidades.

La dejo sola 5 minutos y es el centro de atención, yo observo.

Yo fuego y ella agua.

Yo lógica, ella idealista.

Yo verde dinero, ella azul cielo.

Ella cerveza, yo tequila.

Antes de morir yo quiero un porro, ella ni muriendo los tocaría.

Ella quiere vivir eternamente en esta ciudad y yo únicamente me siento estancada, ansiosa que llegue febrero.

Es increíble que los detallen logren que nuestras diferencias dejen de ser relevantes y se conviertan en alianzas que nos unen.

Entre ella y yo existe un mundo de diferencias. Y es que seria aburrido caso contrario, verdad?

pd. Gracias a Julio por su comentario profesional, verdaderamente el primero que hemos tenido en Lesmode acerca de la homosexualidad. Esperamos que nos siga visitando.